Atravesando la razon a la velocidad de la luz
se viene el misterio que encierra la belleza de tus ojos.
la sombra de tu sonrisa es como un tatuaje que nunca se olvida.
El dulce caramelo que encierra tu cuerpo
es presagio de la victoria
de un incesante y valeroso sodado de eros
que nunca se dio por vencido.
lo que el sol puedo disolver,
figura celestial frente a mi,
me intenta seducir con la inocencia de su ser.
La musa nocturna me abandona sin avisar
cuando aun quiero explicar
lo que mi cerebro no puede descifrar.


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