El Abrazo de una ninfa nocturna
me tomo por sorpresa en una noche de desahogo etílico producto de ciertas
tensiones que vivo en el día a día.
Me despierto sobresaltado a la
bendita hora que los escritores de películas de terror dicen que salen los espíritus,
3:00 am y en vela, la televisión mi amiga, me distrae durante unos minutos
antes de caer de nuevo.
Suelen decir que la solución de
tus problemas llega en forma de sueño, así lo decía Nikola Tesla y Albert
Eisntein cuyos aportes científicos se basaron en la resolución de problemas en
su cerebro en grandes trances de meditación. Yo no quería resolver ningún
problema de electricidad o teoría cuántica solo quería descansar para recargar
baterías para mi asalto por dinero, si, dinero ese bendito problema que nos
agobia a todos los venezolanos y por el que día a día cada vez más venezolanos
hacen actos en contra de sus cimientos morales.
En fin, creo que estoy
desvariando y me salí del hilo argumental principal (me siento como el
sacerdote que preside todo los sábados la eucaristía de los catecúmenos, que
siempre tiene 3 cuentos durante la homilía) y aquí voy de nuevo. El asunto es
que suelo tener muchos sueños premonitorios, déjà vécu o como se diga y esta
vez fue el más bizarro de todos, porque por un periodo de tiempo indeterminado
sentí que viví en otra realidad alterna, donde las cosas no estaban como están en
mi realidad actual, donde mi vida era tan diferente que hasta dude cuando me
levante.
Sale a flote de lo profundo de mi
subconsciente un personaje de cuentos de hadas de un pasado lejano y oscuro
como la imagen de encabezado de este escrito que retoma la vida en un punto
exacto de ruptura, ese “flashpoint” une mi vida en paralelo y me lleva a
disfrutar de un mundo sin sacrificios, ni desesperanzas, sin tristezas, una
utopía total como se lee (el problema es que antes de eso las novelas
ochenteras de Delia Fiallo quedaban cortas con lo que sucedía a mi alrededor),
lo disfrute, lo goce, fui feliz durante ese lapso de tiempo.
El buen Sol con su suave resplandor
se poso sobre mi cara y me despertó, sin sobresaltos, sin enojo y con una
sensación de felicidad extrema abrí mis ojos y caí en cuenta que mi realidad es
esta. Una que yo me busque y forje, donde mi carácter ha sido moldeado como el
hierro con “fuego y agua” hasta ser lo que soy, que lo que tengo no se lo debo a
nadie y que mis sueños siguen intactos.
Mi viaje hacia la otra dimensión
me recordó que como humano sueño con no cometer errores y justamente ese el
mayor error de todos, porque no es lo que dices, sino lo que haces lo que te
define como persona, puedo pensar mil cosas y divagar entre un mar de recuerdos
y pensamientos pero perderé mi vida pensando en lo que fue y lo que no es.
Porque la persona más influyente
en mi vida después de mis padres me dijo esta semana que ella se tomaría la pildora
azul, porque quiere disfrutar la vida y no cambiar nada de lo que paso.
Decir que la Teoría de la
Relatividad y las dimensiones paralelas son parte de mi obsesión personal es
poco (el que me ha leído desde los tiempos de Window live Spaces se habrá dado
cuenta de eso), yo como el resto de los mortales quisiera una segunda
oportunidad y peco en mi ingenuidad de decir que un “Yo” del 2017 viajando
hacia el lejano 1997 sería más peligroso que Marty Mc Fly en “Volver al Futuro”
porque por más que intento ser altruista mi vil parte humana intenta reparar
mis equivocaciones que recrean un efecto rebote sobre la vida de todos a mi
alrededor, como un Barry Allen cualquiera solo deseo no sufrir, por eso me
aferro a los afectos y momentos específicos de ciertos capítulos de mi vida que
mi subconsciente me trajo a colación el día de hoy.
Porque los absurdos no son
determinantes, solo son acompañantes porque mi “Yo” no es un esclavo de nadie y
mi mente revoltosa busca la salida de una prisión asfixiante de la incomprensión
selectiva, no intento que tu amigo/a lector entiendas estas tortuosas palabras,
solo quiero que pienses que como ser humano vives en una línea del tiempo que
no es tuya. Vives en el pasado, siempre pensando en lo que fue que ya no vuelve
o vives pensando en lo que pasara que aun no ha llegado, pero en este ritmo de
vida desenfrenado de búsqueda del dorado no disfrutas los pequeños detalles del
universo tan perfecto que te rodea, esa es mi egoísta conclusión de un inicio
prometedor que me hizo navegar en las olas de estas palabras que buscaran tener
el sentido que tu le quieras dar.
FIN

